Experiencias de una mamá con diabetes

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¿Qué hacer si la bomba de insulina falla?

  pánico  Para el usuario de bombas de insulina no hay nada peor que su bomba de insulina (o en mi caso la de mi hija) falle. Botones que no responden, pitidos de alarmas, mensajes de error son casi que suficientes para que nos dé un ataque de pánico.
La Ley de Murphy reza que todo lo que pueda salir mal, saldrá mal en el peor de los momentos, y pueden apostar que así será.
Ayer salimos a marchar en señal de protesta por las injusticias, inseguridad, escasez y un rosario de cosas más que ocurren en mi país Venezuela. Siendo precavidos, pues íbamos a caminar por largo rato y con sol y calor, preparé temprano en la mañana nuestro “hipo-kit” que consistía de jugo, Quickstick, Sorbeticos y Cocosetes en caso de que a Thay le diera una hipo durante la jornada. Predeciblemente así fue y las pudimos palear con lo que llevábamos con nosotros y uno que otro helado que conseguimos en el camino.
Con lo que no contábamos es que después de la marcha y ya en un restaurante, listos para sentarnos a comer, era que la bomba de insulina decidiera enloquecer (botones pegados, la bomba no respondía a ningún botón y cuando respondía los números corrían sin parar) y no hubo forma de que se pasara un bolo. Le quitamos la pila, le pusimos una pila nueva: NADA. Le quitamos la pila nueva y la dejamos sin pila un rato: NADA. La bomba estaba colgada. Le pregunté por la jeringa que DEBE llevar siempre con ella dentro del estuche del glucómetro y, oh Dios, no estaba.
Estábamos en un centro comercial a punto de sentarnos a comer, ella se había medido y estaba en valores normales. Mi decisión, dejar que comiera y en cuanto llegáramos a la casa (que no nos tomaría más de media hora) se inyectaría.
Al llegar a casa, busqué la configuración de la bomba para recuperar la relación Insulina/Carbohidrato y el Factor de Sensibilidad para calcular las dosis de insulina que le corresponden por corrección y por alimento.

¿Qué hacer en estos casos?

• Asegurarnos de siempre tener Lantus y jeringas en casa. Cuando salgamos de viaje, tenemos que llevar insulina de larga duración y jeringas, además de los insumos que llevamos para la bomba. En caso contrario, debemos tener la receta del médico (si la farmacia lo requiere) para poder comprar un frasco de emergencia.

• Llamar al número de emergencia del fabricante de la bomba para reportar el desperfecto. Ellos se asegurarán de hacerle llegar un reemplazo.

• Tener a mano la información concerniente a la cantidad de basal diaria que dispensa la bomba en un período de 24 horas, la relación Insulina/Carbohidratos y el Factor de Sensibilidad, pues tenemos que volver a hacer los cálculos manuales para correcciones y bolos. (Es importante tener esta información anotada y a buen resguardo, pues la necesitará cuando llegue el reemplazo de la bomba para configurarla nuevamente).
Recuerde que cambiar de perfiles de basales con la bomba a insulina de larga duración no es una ciencia exacta. Gary Scheiner, Educador Certificado en Diabetes, que también tiene diabetes tipo 1 nos da este consejo: “Si no tiene una bomba de respaldo, es necesario administrarse insulina de larga duración inmediatamente. Si va a utilizar NPH, adminístrese el 80% del total de basal diario que le suministra la bomba en una sola dosis. Si es insulina glargina, administre el 110% del total basal diario en una sola dosis – En mi caso, decidí administrarle la misma dosis del basal diario de la bomba, pues habíamos caminado mucho y no quería tener que enfrentar hipoglicemias en la madrugada.
Cuando reciba el reemplazo de la bomba, recuerde que aún va a tener insulina de larga duración en su organismo durante muchas horas. Debe dejar que pase el efecto de la insulina de larga duración antes de resumir las basales con su bomba nueva. Gary dice que se debe esperar de 12 a 14 horas después de haberse inyectado NPH y 20 horas después de inyectarse glargina. En nuestro caso, nuestra Endocrino nos indicó 22 horas. (Siempre, siempre hay que guiarse por las indicaciones de su médico).
Después de haber dejado la bomba sin pila toda la noche, esta mañana se la puse nuevamente y Oh Aleluya, la bomba funcionó y sigue funcionando. (Ya el desperfecto fue reportado al fabricante el día de ayer).
¿Qué hicimos? Luego de consultarlo con nuestra doctora, programamos una basal temporal de 0,000 u/h por el tiempo que faltaba para que se cumplieran las 22 horas y conectamos la bomba para que pudiera usar las funciones de los bolos pre-comidas y así no tener que inyectarse con la jeringa.
Ciertamente un desperfecto de la bomba de insulina puede ser algo bien molesto y preocupante, pero pienso que lo más importante es mantener la calma.

Hay que ocuparse primero y luego preocuparse.

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